| Las almas de la iglesia de San José de Bolívar |
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| Folclore - Cuentos, leyendas y creencias Rioboberas |
| Escrito por Adalberto |
| Lunes 19 de Mayo de 2008 19:30 |
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Entre sus historias recuerdo la de las almas en la iglesia. Según Isidro las almas de las personas que van al purgatorio regresan cada noche a la iglesia a rezar y pedir perdón por sus culpas, con la esperanza de que algún día éstas sean perdonadas y lleguen al cielo. Él nos afirmaba que ya había escuchado en muchas oportunidades las súplicas cuando le tocaba cerrar la iglesia, aunque era aterrador él ya estaba acostumbrado. Adicionalmente nos relató que si tocas las puertas de la iglesia 3 veces a la media noche, se te presentará el demonio y dicha acción te puede costar la vida o la razón ya que puedes terminar volviendote loco o peor aún, muerto. Constantemente señalaba "prefiero dormir en el cementerio que en la iglesia, ya que en el cementerio solo hay tierra... pero en la iglesia vienen las almas a rezar... a esas si les tengo miedo", afirmaba muy serio. Al parecer dichas almas pueden tornarse muy agresivas si son interrumpidas cuando realizan sus súplicas. Isidro afirmaba conocer casos de personas que habían perdido la razón por haber dormido en la iglesia, pero nadie sabe que es lo que realmente pasa adentro de las iglesias, ya que las personas que lo saben han terminado trastornadas e incapaces de relatar lo sucedido. La iglesia de San José de Bolívar tenía la particularidad que solo se podía cerrar desde adentro y además los interruptores de la luz estaban a 1 metro de las puertas. Esto significaba que para cerrarla se tenía que hacer por dentro, apagar las luces, caminar unos 70 metros en una oscuridad terrorífica acompañado solo por la luz del santísimo que siempre está encendida (una vela) y salir por la sacristía. En cierta semana el sacristán no se encontraba en el pueblo y tuve que asumir sus obligaciones, entre ellas cerrar la Iglesia. El primer día que me correspondia hacerlo me había olvidado por completo de ello y ya eran las 11 de la noche. Normalmente la iglesia se cerraba a las 9:00 pm asi que me dispuse a hacerlo. Como cosas del destino, ninguno de mis amigos y conocidos estaban disponibles para acompañarme, asi que como TENIA que hacerlo, me dirigí a la iglesia. Cerré las dos puertas que normalemente están abiertas, apagué las luces y cerré los ojos recordando las recomendaciones de Isidro "no mires atrás o te llevarás el susto de tu vida". Me dispuse a caminar en dirección a la única salida que tenía, la sacristía, en esos momentos comencé a escuchar personas orando. No sé si fué mi cabeza jugandome una mala pasada, pero escuché sonidos intangibles que provenían de algún lugar de atrás. Nunca había sentido tanto miedo en mi vida, salí corriendo, tropezando con todo lo que tenía en el camino y cayendome en repetidas oportunidades. Ese trecho me pareció interminable!. Finalmente al llegar a la sacristía encendí una pequeña luz y los murmullos cesaron. El resto de la semana la iglesia fué cerrada a las 7 de la noche, y siempre acompañado de por lo menos 2 amigos.
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En el tiempo en que era seminarista, hace ya casi 15 años, tuve el placer de conocer al señor Isidro, el sacristán de la iglesia de San José de Bolívar. Recuerdo era un hombre muy carismático que enseñaba con su ejemplo y con su devoción y se carácterizaba por gastar bromas inocentes y contar historias. Siempre nos enseñaba muchas cosas y hablabamos de todo mientras haciamos las hostias para las misas o cualquier otra de las actividades que le ayudabamos a realizar.

